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En la Plaza de San Andrés, en el barrio de San Andrés, la iglesia se identifica por una fachada en blanco y albero. En la hornacina de la entrada aparece la escultura de San Andrés y, a la izquierda, se distingue la torre campanario.
Es un templo con varias etapas superpuestas, se originó tras la conquista cristiana de Fernando III y, con el tiempo, fue incorporando reformas que han dejado elementos reconocibles tanto en el exterior como en el interior.
El origen se sitúa sobre los restos de la antigua basílica de San Zoilo, junto a la antigua Vía Augusta, la vía que conectaba la Bética con Roma. La iglesia se formó en el siglo XIII, tras la conquista cristiana de Córdoba por Fernando III el Santo.
A partir de ahí, el edificio fue cambiando con el tiempo. Tras un incendio se acometieron reformas importantes de remodelación, y en el siglo XVII la iglesia medieval quedó muy transformada. La fachada medieval fue tapiada y la entrada original cambió de ubicación hasta quedar donde se encuentra hoy. En restauraciones posteriores se recuperó la puerta de entrada medieval, aunque se indica que no conserva parte de su fábrica original.
La Iglesia de San Andrés está en la Plaza de San Andrés, dentro del barrio de San Andrés. Al llegar, lo más reconocible es la gran fachada en tonos blanco y albero.
En la hornacina de la entrada se ve la escultura de San Andrés, y a la izquierda queda a la vista la torre campanario, uno de los elementos señalados como imprescindibles en la visita.
El interior se organiza en tres naves, con la central más alta que las laterales. En el siglo XVII se añadió un transepto, y desde ahí se entiende bien por qué el altar mayor, las pinturas y las imágenes procesionales concentran la visita.
Al fondo destaca un retablo muy decorado atribuido al sevillano Pedro Duque Cornejo, el mismo escultor de la sillería de coro de la Catedral de Córdoba, considerada una de las más importantes de España.
Se conservan pinturas de dos autores locales, Antonio del Castillo y Palomino, ambos vinculados también a trabajos realizados para la Catedral de Córdoba.
Entre las imágenes procesionales están las de la Hermandad de la Esperanza: Nuestro Padre Jesús de las Penas, conocido como el Gitano, y la Virgen de la Esperanza, conocida como la Gitana, señaladas por su valor artístico y devocional.
La torre renacentista es uno de los puntos imprescindibles de la Iglesia de San Andrés y uno de los elementos que más la diferencia dentro de la ruta de iglesias fernandinas. Las principales reformas se sitúan en el siglo XVI y se asocian al arquitecto Hernán Ruiz II.
En esta etapa se siguió el modelo del campanario que realizó en la Iglesia de San Lorenzo, aplicando la misma innovación: girar el último cuerpo de campanas. Ese detalle se señala como una de las claves que hacen que esta torre sea especialmente representativa dentro de la ciudad.
Este templo abre de lunes a viernes y permanece cerrada sábado y domingo, con cambio de horario según temporada. En invierno: 10:00 a 14:00 y 15:00 a 18:00. En verano: 9:00 a 15:00 y 17:00 a 19:00.
La entrada funciona con un sistema único para las iglesias fernandinas y se adquiere después de comprar el ticket de la Mezquita-Catedral. Precios: adultos 13 €, niños 10–14 años 7 €, menores de 10 años gratis. Se indica acceso gratuito a esta iglesia con la entrada de la Mezquita-Catedral y descuentos en taquillas: Carnet Joven 10 €, jubilados +65 gratis, discapacidad +65: 7 €, además de descuentos a estudiantes, discapacitados y jubilados.
El punto de compra es el Palacio Episcopal, en Calle Torrijos, 12.
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