Cargando...
Cargando...
La Iglesia de San Lorenzo se encuentra en la Plaza de San Lorenzo, en el barrio de San Lorenzo, y se reconoce al llegar por una fachada porticada en piedra y un gran rosetón.
En el interior es una iglesia de planta rectangular de tres naves, sin crucero y con cabecera en forma de ábside. En este ábside se conservan pinturas góticas únicas en Andalucía. También destaca el Cristo del Remedio de Ánimas del siglo XVII, junto a Nuestra Señora de las Tristezas, ambas imágenes vinculadas a la devoción de la ciudad.
La cabecera de la Iglesia de San Lorenzo termina en un ábside donde se conservan pinturas góticas únicas en Andalucía. Es el elemento que justifica parar con calma en el altar, porque no es un detalle decorativo más: forma parte de la identidad del templo.
Estas pinturas aparecen cuando se retiró un retablo mayor barroco que las cubría. Desde ese hallazgo, el altar se entiende de otra manera: el protagonismo lo tienen las pinturas al fresco y por eso se consideran uno de los imprescindibles de la visita.
La Iglesia de San Lorenzo está en la Plaza de San Lorenzo, y el primer impacto lo da su fachada porticada en piedra, con un gran rosetón que domina el frente del templo. Es el punto más fácil para orientarte y saber que has llegado.
Justo delante, en la misma plaza, está la Fuente del Cervatillo, uno de los elementos señalados como imprescindibles del entorno. Entre el pórtico, el rosetón y la fuente, esta plaza funciona como la antesala natural de la visita.
En la base de la torre campanario se conservan restos de la torre de la antigua mezquita, el Alminar.
La reforma realizada por Hernán Ruiz II fue decisiva en este punto: se mantuvo la antigua torre para añadir un cuerpo de campanas y se modificó el diseño del último cuerpo superior. Es el mismo arquitecto que trabajó en la torre de la Giralda de Sevilla.
En una de las capillas de la Iglesia de San Lorenzo se encuentra el Cristo del Remedio de Ánimas, una talla del siglo XVII de la escuela granadina, señalada por su valor artístico y devocional en la ciudad.
Junto a esta imagen se sitúa Nuestra Señora de las Tristezas, también del siglo XVII y atribuida al escultor Antonio del Castillo. Estas dos piezas forman uno de los puntos principales que localizar durante la visita interior.
El punto de partida fue una antigua mezquita situada en la Axerquía, el barrio oriental de la ciudad islámica. Tras la conquista de Córdoba por Fernando III el Santo, ese edificio se convirtió en iglesia y ha llegado así hasta hoy.
Ese origen ayuda a entender el edificio tal y como se visita ahora, con huellas de etapas anteriores presentes en elementos concretos, como la base de la torre.
La visita se organiza de lunes a viernes y la iglesia permanece cerrada sábado y domingo. El horario cambia por temporada. En invierno abre de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00. En verano, de 9:00 a 15:00 y de 17:00 a 19:00.
Para acceder se utiliza una entrada única de 13 € por persona válida para visitar todas las iglesias, y el acceso es gratuito con la compra de la entrada de la Mezquita-Catedral. Hay descuentos para estudiantes y jubilados en taquillas.
La entrada se compra en el Palacio Episcopal, en Calle Torrijos, 12, y es imprescindible adquirirla después de obtener el ticket de la Mezquita-Catedral.
¿Quieres conocerlo con un guía oficial que te lo cuente en persona?
Ver tours en Córdoba