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La sinagoga de Córdoba reabrirá sus puertas a finales de octubre - Cordoba a Pie

La sinagoga de Córdoba reabrirá sus puertas a finales de octubre

Las últimas noticias publicadas por la Junta de Andalucía fechan la reapertura del segundo monumento más visitado de Córdoba, a partir de finales del presente mes de octubre.

El monumento reabrirá tras haber reformado la llamada “Casa del Portero”, mejorado el sistema de ventilación de la Sinagoga, restaurado las yeserías parietales, creado un centro de interpretación, y excavado el solar aledaño a la Sala de Oración (donde se ha encontrado la estructura de una casa con patio y el Mikvé, usado durante el baño ritual judío).

Hoy nos disponemos a descubrir algunos de los secretos que encierra este insigne edificio, que constituye uno de los mejores ejemplos de arte mudéjar de Córdoba junto a la Capilla de San Bartolomé y la Capilla Real de la Catedral, antigua Mezquita Alhama.

 

Sinagoga de Córdoba

La Sinagoga constituye uno de los mejores ejemplos del arte mudéjar en Córdoba.

 

La Sinagoga de Córdoba es una de las que mejor se conservan en España de época medieval, ya que su estructura arquitectónica jamás se vio afectada por obras mayores, a pesar de haber sido destinada a múltiples usos con el paso de los años.

Como hemos mencionado, su estética responde al estilo mudéjar, arte que se desarrolló en las zonas reconquistadas por los cristianos. Es aquel estilo que bebe de la mezcla de las diferentes culturas coetáneas: judía, musulmana y cristiana. Será por ello que en esta capilla coexista armónicamente  una decoración parietal de yeserías, talladas con motivos vegetales (ataurique) y de lacería típicos de época islámica, con inscripciones en hebreo como versículos del salterio.

Esta sinagoga fue construida en 1315 por Isaq Moheb, y su historia es cuanto menos curiosa: aunque construida como sinagoga, tras la expulsión de los judíos el edificio se convirtió en la Ermita de Sta. Quiteria, lugar de rezo para los pacientes y familiares del edificio adjunto, que pasó a ser el Hospital de Hidrófobos, o lo que es lo mismo, hospital de aquellos afectados por el mal de la rabia (la rabia provoca una aversión profunda al agua, de ahí la palabra hidrófobos). Años más tarde el edificio fue usado como Ermita de San Crispín y San Crispiniano, patrones del gremio de zapateros.

 

Sinagoga de Córdoba

Detalle de la yesería.

 

La conservación de la mayor parte de las yeserías ha tenido mucho que ver con la existencia de una falsa bóveda, que se había añadido en la época en que se utilizó como capilla, después de la expulsión de los judíos españoles en 1492.
La historia no queda ahí, en el s. XIX también fue parvulario, hasta que un buen día de 1884, quinientos años después de haberse construido, el sacerdote Mariano Párraga descubrió parte de la yesería de sus muros, por lo que se decide quitar todo el revestimiento que ocultaba la decoración original. Tras este hallazgo, Rafael Romero Barros, padre del famoso pintor cordobés Julio Romero de Torres, empezó a estudiar las inscripciones hebreas del edificio que fue declarado en 1885 Monumento Nacional. Gracias a ello se ha ido preservando y restaurando hasta poder apreciar lo que tenemos ante nosotros.

¡Si desea conocerla en mayor profundidad no dude en unirse a nuestra ruta guiada por la Judería!