30 Jul 2018

El acervo popular no deja de ser cultura que se ha ido transmitiendo de generación en generación, pero que, normalmente, fluctúa entre la realidad y la ficción. Recientemente y con motivo de las obras que se están llevando a cabo en una de las casas solariegas de la ciudad situada en la céntrica plaza de las Tendillas para acondicionarla como futuro hotel (Casa de los Colomera), ha tenido lugar el descubrimiento de una noria (del árabe na’ura) en las dependencias del citado edificio. Este hallazgo nos viene a confirmar que bajo la emblemática plaza de las Tendillas había agua.

Desde antaño, entre las recónditas calles de la ciudad califal, circulaba la idea de que bajo dicha céntrica plaza se hallaba el Lago de las Tendillas. Muchas personas decían haberlo visto, arrojados guijarros al mismo e incluso que, una casa aledaña al futuro hotel, albergaba un pasadizo para acceder a dicho lago.

Esta noria, que los arqueólogos creen datar en torno al siglo XVI, nos confirma que, bajo las Tendillas, existe un acuífero que abastecía a la zona mediante la extracción de agua que propiciaba dicho artilugio.

Este singular hallazgo ha calado en los propietarios del futuro hotel que se han comprometido al mantenimiento y musealización de la noria, integrándola en las futuras dependencias del establecimiento.

Quizá esta no es la noria más famosa con la que cuenta la ciudad entre su múltiple patrimonio, ya que, en el cauce del río Guadalquivir a su paso por Córdoba, se encuentra la naura por excelencia de la ciudad, que incluso aparece en el escudo de la capital desde el siglo XIV. Estamos hablando de la Noria de la Albolafia. De esta tenemos noticias de su existencia desde finales del siglo VIII. Dicha noria fue construida por Abderramán II para poder extraer el agua del “Gran Río” con el objetivo de irrigar los terrenos aledaños de lo que fue el conjunto palatino del emir. La noria sufrió diferentes añadidos a lo largo de la historia así como sus usos, convirtiéndose en un molino harinero y batán. Este artilugio hidráulico será mandado desmontar por orden de la reina Isabel la Católica durante su estancia en la ciudad ribereña a causa del ruido que provocaba y las molestias que le provocaba a Su Majestad para conciliar el sueño. En 1965, el famoso arquitecto y arqueólogo Félix Hernández, reconstruirá la noria, si bien, la actual pertenece a una reconstrucción que data de 1994.

La zona de la Albolafia es el único Monumento Natural de Europa que se encuentra dentro de un casco urbano y que el río ha ido modelando a lo largo de la historia. Es una zona especialmente importante para la avifauna y forma parte junto con el Puente Romano, la Puerta del Puente, el Triunfo de San Rafael y la Mezquita-Catedral, de la imagen más conocida de la ciudad.

Como podemos comprobar, la cultura popular es parte del patrimonio de una población y que no hay que menospreciar, en nuestra ciudad la ficción se hace realidad, aunque como siempre, con matices.