27 Jul 2017

Córdoba ha sido cuna para grandes sabios a lo largo de la historia. Tal fue el caso de Marco Anneo Lucano, quien nació en la referida ciudad en el año 39 d.C.

Lucano fue uno de los escritores más jóvenes en conseguir gran reconocimiento, llegando a convertirse posteriormente en prestigioso poeta. De hecho, fue laureado incluso por el emperador Nerón, quien además le incluyó entre su círculo de amigos.

Lucano fue educado en Roma por su tío, el filósofo Séneca, y ya a los 16 años era capaz de declamar en griego y latín. También a tan temprana edad era autor de varias obras. La más destacable entre todas sería “Farsalia”. En dicha epopeya rememoró el asedio al que César sometió, primero a Ategua, y después a la propia Córdoba.

Finalmente, Lucano sufrió el rechazo de Nerón que llegó incluso a prohibirle participar en actos públicos. El poeta se posicionó así junto a quienes prepararon la conspiración imperial en la que fue inculpado su propio tío y, como él acabó, suicidándose en el mejor ejemplo de estoicismo posible. Se cuenta que expiró recitando unos versos en los que había descrito el fin de un soldado que sufría su misma suerte, según lo describió el historiador contemporáneo Tácito.