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Medina Azahara, elemento propagandístico de Abderramán III - Cordoba a Pie

Medina Azahara, elemento propagandístico de Abderramán III

Con el estreno de este nuevo mes en la canícula cordobesa, queremos resaltar una efeméride que se cumple en el primer día de agosto, mes consagrado al emperador romano Octavio Augusto.

El rey leonés, Ramiro II, tras alcanzar el poder en León a costa de su hermano y buscarse aliados mediante el matrimonio con Urraca, la hija de la reina Toda de Navarra (tía carnal de Abderramán III), inició una serie de aceifas contra los musulmanes llegando hasta Talavera en la provincia de Toledo. Asedió Magerit (Madrid) destrozando sus defensas. El primer califa de Al-Ándalus, del Califato de Córdoba, Abderramán III, sufrió su primera gran derrota en la Batalla de Simancas (1 de agosto de 934), provincia de Valladolid. El antecedente de esta gran hazaña cristiana sobre los musulmanes fue la derrota que los cordobeses pertenecientes a la religión de Mahoma, sufrieron en Osma. Ante este ultraje, el todopoderoso califa proclamó la Yihad o Guerra Santa, llamando a sus hermanos musulmanes a la defensa del territorio del Califato de Córdoba. La ofensiva sarracena se llamó “la Campaña del Poder Supremo” a cuyo mando, el califa puso a un esclavo, Nachda, acto que irritó a los oficiales musulmanes jurando hacer pagar la afrenta a Abderramán.

La batalla se desencadenó en Simancas, los mandos califales se dejaron vencer emprendiendo la huida, pero fueron derrotados definitivamente por los cristianos, en Alhandega o Albandiego, a orillas del Tormes donde, incluso, el califa estuvo a punto de perecer. El reino leonés afianzó sus nuevas fronteras repoblando las zonas limítrofes arrebatadas a los musulmanes.

A su vuelta a Córdoba, Abderramán inició una limpia en sus filas, e incluso en varios libros, se proclama esta derrota como otra de las causas por las que el todopoderoso dirigente musulmán necesitará demostrar de nuevo su poder iniciando para ello la construcción de la ciudad palatina de Medina Azahara.

Esta derrota se propagará como la pólvora por toda Europa, dada la supremacía en el terreno militar que había demostrado el Califa de Al-Ándalus.

El poder del califato de Córdoba seguirá siendo enorme, aunque sus territorios sufrieran una merma en su extensión. Medina Azahara, recientemente nombrada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, será el resultado de la nueva estrategia de propaganda del poder que el representante omeya de Mahoma llevará a cabo para intentar minimizar la mácula que esta derrota supuso en su grandiosa figura.